Los gerentes de spa tienen la tarea de supervisar una amplia gama de responsabilidades, incluida la gestión del personal, el desarrollo y la implementación de políticas y procedimientos, la creación y supervisión del presupuesto y garantizar que el spa logre sus objetivos de ingresos.
Los seres humanos a menudo toman decisiones impulsivas en lugar de estratégicas debido a una variedad de factores subyacentes. Los estados emocionales como el estrés, la excitación o la ansiedad pueden nublar el juicio y empujarnos a actuar apresuradamente.
Una supervisión operativa eficaz en un spa es esencial para garantizar un funcionamiento sin problemas, un servicio de alta calidad y la satisfacción del cliente.
